¿Por qué antes era una mala idea dejar el ordenador portátil siempre enchufado y por qué hoy es menos problemático?
En el pasado, los primeros ordenadores portátiles funcionaban con baterías de níquel-cadmio (NiCad) o de hidruro metálico de níquel (NiMH). Por tanto, era posible sobrecargar la batería y se aconsejaba siempre apagar y desenchufar el ordenador, ya que esto podía causar daños irreparables.
Además, después de un determinado número de ciclos de carga, estas baterías desarrollaban un «efecto memoria». Esto significa que la batería “creía” estar cargada al 100 % cuando en realidad solo lo estaba al 70 %.
Como consecuencia, dejaba de cargarse y duraba cada vez menos.
Sin embargo, los ordenadores portátiles modernos casi siempre funcionan con una batería de iones de litio (Li-ion), y las baterías de iones de litio presentan este problema en mucha menor medida. Además, es mucho más difícil dañar las baterías de litio.
¿Qué es mejor: usar el portátil enchufado o con batería?
Depende de lo que entendamos por «mejor». Dejar un ordenador portátil siempre enchufado significa que está (casi) disponible al instante, sin esperas largas al encenderlo. Además, si tienes que sacar tu portátil de casa, sabrás que la batería estará completamente cargada.
Aunque la tecnología moderna de baterías permite hoy que la mayoría de los ordenadores portátiles duren mucho más tiempo sin necesidad de conectar el cargador, la autonomía de un portátil tiene un límite. Por lo tanto, si tienes prevista una larga jornada de trabajo, probablemente sea mejor alimentarlo desde la red eléctrica.
Por otra parte, muchos ordenadores portátiles están diseñados para optimizar la vida útil de sus baterías consumiendo menos energía cuando funcionan solo con batería; si enchufas tu portátil a la corriente, puede que notes que la pantalla se vuelve más brillante, etc.
Si necesitas la mejor definición de pantalla posible, los expertos recomiendan trabajar con el ordenador conectado a la corriente.
¿Cuántas veces debo cargar mi portátil al día?
¿Cuántas veces debes cargar tu ordenador portátil? Es otra de esas preguntas tipo «¿cuánto mide un trozo de cuerda?». Muchos portátiles modernos —de hecho, la mayoría— están programados para alargar la vida útil de sus baterías cargándolas hasta que están casi (pero no del todo) llenas. También se aseguran de no sobrecargar la batería.
La respuesta, por tanto, es… ¡depende! Para entender por qué «depende», tenemos que comprender qué afecta a la vida útil de la batería y cómo puedes cuidar mejor la batería de tu portátil.
¿Cargar la batería constantemente afecta a su vida útil?
La vida útil de las baterías de los ordenadores depende de la «profundidad de descarga». Por ejemplo, si dejas que la batería se vacíe por completo antes de cargarla al 100 %, eso equivale a un «ciclo de carga completo».
Una batería de portátil normal puede soportar alrededor de 300 a 500 «ciclos de descarga» (desde vacío hasta la capacidad total) antes de que llegue el momento de sustituirla.
Cuanto mayor sea la profundidad media de descarga de tu batería, menos ciclos de carga tendrás y antes necesitarás una batería nueva. El ejemplo anterior «de vacío a lleno» corresponde a un ciclo de carga del 100 %, mientras que una carga del 80 % al 100 % solo supone un ciclo de carga del 20 %.
De ello se deduce que si tu «profundidad media de descarga» es solo del 20 %, la batería durará mucho más tiempo antes de tener que sustituirla.
Muchos otros factores influyen en el desgaste de las baterías (temperaturas altas, etc.), pero es inevitable que, cuantos más «ciclos de carga» sufra la batería de un portátil, menos tiempo pasará hasta que tengas que comprar una batería nueva. Siempre habrá un número limitado de veces que una batería puede cargarse, pero si nunca la dejas descargarse del todo y tampoco la cargas siempre al máximo, puedes aumentar ese número.
