1. Establece un calendario de limpieza que puedas cumplir
El polvo y la suciedad son tus peores enemigos a la hora de garantizar el buen funcionamiento de tu dispositivo informático. Los restos diarios, como el polvo y el pelo de mascotas, son el principal obstáculo para que tu equipo se mantenga limpio y funcione correctamente. Incluso las partículas más pequeñas pueden acumularse con el tiempo y causar daños. Un teclado lleno de porquería, por ejemplo, puede hacer que usar un ordenador portátil sea casi imposible. Además, un exceso de polvo puede ralentizar los ventiladores, lo que complica mantener una temperatura estable para el procesador.
Mantén tu ordenador limpio y protegido cuando no lo estés utilizando para evitar que el polvo y la suciedad penetren en los componentes internos. Elimina los restos con aire comprimido, especialmente los que se acumulan en los ventiladores. Si los ventiladores están bloqueados por suciedad, pueden ralentizarse y no expulsar el calor del ordenador, provocando daños adicionales. Para limpiar la pantalla, utiliza un limpiador específico para pantallas y no un limpiacristales, ya que este último contiene amoniaco que la puede opacar. Evita también comer o beber cerca de tu ordenador.
2. Cuida tu batería
El mal funcionamiento de las batteries ordinateurs portables es una de las principales razones por las que muchas personas sustituyen prematuramente sus dispositivos electrónicos por otros nuevos. Si utilizas un dispositivo con batería de iones de litio, no esperes a que se descargue por completo para volver a cargarla. Hay otras cosas que puedes hacer para alargar la vida útil de las baterías de tus dispositivos. Para empezar, utiliza siempre un cargador compatible diseñado específicamente para el modelo de tu dispositivo. También deberías controlar la capacidad restante de tu batería. Cuanto más rápido se descarguen tus baterías en el futuro, más a menudo se acercarán a su límite de capacidad.
Procura también reducir el consumo de energía todo lo posible. Evita usar los puertos USB como estación de carga para tu smartphone u otros dispositivos electrónicos. Piensa igualmente en las funciones que realmente necesitas utilizar. Por ejemplo, puedes desactivar el Wi‑Fi en tu equipo si no necesitas estar conectado a una red inalámbrica.
3. Mantén el dispositivo fresco
El exceso de calor puede provocar toda una serie de problemas en tu equipo informático y es una realidad desafortunada para los dispositivos electrónicos. Tu máquina empieza a generar calor en cuanto la enciendes y, cuando ejecutas aplicaciones exigentes, las tarjetas gráficas y los procesadores sufren un esfuerzo adicional. Cuando la temperatura alcanza cierto nivel, el equipo tiene que trabajar el doble para poder mantenerse.
No hace falta preocuparse, hay varias formas de resolver el problema.
Empieza por pensar dónde colocas tus dispositivos. Siempre que sea posible, ponlos en lugares frescos y evita exponerlos directamente al sol. También es fundamental no obstruir las rejillas de ventilación de tu ordenador de sobremesa con ningún objeto. La limpieza periódica de los ventiladores de la torre es una tarea a la que deberías prestar atención de vez en cuando. Unos ventiladores adicionales mejorarán el rendimiento de los PC para gaming. Si trabajas con un portátil, plantéate comprar una base de refrigeración.
4. Manipula el equipo con cuidado
Cuando tu dispositivo esté encendido, procura no moverlo. Si tienes que hacerlo, hazlo con cuidado. Acostúmbrate a cerrar siempre la tapa de tu portátil antes de moverlo y nunca lo cojas por la pantalla. Un movimiento excesivo puede dañar las piezas móviles y provocar problemas más adelante.
Invierte en material de protección, como un maletín acolchado, para proteger tus dispositivos cuando los transportes o cuando no estén en uso. Si tu ordenador principal es un portátil, una funda acolchada te facilitará los desplazamientos y evitará incidentes durante el transporte. Si quieres evitar arañazos y otros daños superficiales, un protector de pantalla también es una opción excelente.
5. No lo dejes siempre en modo suspensión
Si los utilizamos para trabajar o estudiar, la mayoría acabamos usando nuestros dispositivos durante largos periodos de tiempo. Sin embargo, estos periodos tan prolongados pueden reducir la vida útil de tus aparatos eléctricos, ya que pueden sobrecalentarse y desgastarse. Evita simplemente cerrar la tapa y dejar tu equipo en modo suspensión cuando termines de usarlo por ese día, y acostúmbrate a apagarlo conscientemente. De este modo protegerás tus dispositivos electrónicos frente a sobretensiones y reducirás el consumo de energía. Además, apagar un ordenador permite vaciar la memoria RAM, lo que acelera el rendimiento la próxima vez que lo enciendas.
6. Compra un protector contra sobretensiones
Las sobretensiones pueden afectar prácticamente a cualquier aparato eléctrico de tu casa. Estos picos de tensión pueden deberse a diversos factores, como rayos o un cableado defectuoso. También son frecuentes cuando vuelve la luz después de un corte eléctrico. Los protectores contra sobretensiones son esenciales para preservar tus datos. En caso de tormenta u otras condiciones meteorológicas adversas, recuerda desenchufar tus dispositivos de las tomas de corriente principales.
7. Cambia tu disco duro por una unidad de estado sólido
Si tu disco duro actual no rinde como debería, plantéate sustituirlo por una unidad de estado sólido (SSD). Cambiar un disco duro por un SSD es uno de los métodos más eficaces para revitalizar un ordenador y alargar su vida útil. Los SSD no solo son cada vez más baratos, sino que además son mucho más eficientes que los discos duros tradicionales. A diferencia de estos últimos, los SSD no tienen componentes móviles. Esto reduce la generación de calor y permite un rendimiento más rápido.
Haz que tus dispositivos funcionen durante más tiempo
Teniendo en cuenta lo que cuestan los ordenadores, tiene todo el sentido del mundo hacer un pequeño esfuerzo adicional para sacar el máximo partido a tu dinero y obtener más calidad y duración de tu sistema. Mantener limpios los teclados, las rejillas y los ventiladores puede ayudar a que tus dispositivos funcionen de forma más eficiente y durante más tiempo.
Repensar la forma en que gestionas los ciclos de carga también puede ayudar a que tu batería dure más.
Invertir en protecciones contra sobretensiones y pasarse a unidades de estado sólido te compensará a largo plazo si quieres exprimir al máximo tu equipo informático.
