Con la evolución constante de los smartphones, sus funciones son cada vez más avanzadas… pero su autonomía no termina de seguir el ritmo. Para evitar quedarse tirado en el peor momento, aquí tienes varios trucos sencillos pero muy eficaces para ganar en duración de batería y mejorar su vida útil.
Reducir el brillo de la pantalla
La pantalla es uno de los componentes que más energía consume. Ajusta manualmente el brillo a un nivel razonable. En muchos casos, nuestras pantallas están innecesariamente demasiado iluminadas, lo que vacía la batería más rápido de lo necesario.
Cerrar las aplicaciones activas innecesarias
Muchas aplicaciones se mantienen activas en segundo plano incluso después de cerrarlas aparentemente. Estos procesos discretos son auténticos sumideros de energía. Por eso es fundamental cerrar por completo las aplicaciones que no utilices y desactivar su actualización en segundo plano.
Reducir las notificaciones constantes
Las notificaciones frecuentes requieren conexiones regulares, agotando poco a poco la batería. Esto es especialmente cierto en redes sociales. Desactiva los avisos no esenciales para ahorrar energía.
Acelerar el tiempo de bloqueo de pantalla
El tiempo que la pantalla permanece encendida sin usar también influye en la autonomía. Un tiempo de bloqueo o reposo más corto evita que la pantalla esté activa sin necesidad.
Desactivar las funciones de red que no uses
Wi-Fi, Bluetooth, GPS, datos móviles, 4G… Si no utilizas estas funciones, desactívalas. Su actividad en segundo plano suele ser invisible pero gasta mucha batería.
Tener siempre a mano una solución de carga
Para hacer frente a una batería agotada, se recomienda llevar siempre un cargador o una batería externa encima. Las fundas con batería integrada también son muy prácticas cuando estás fuera de casa.
Mejorar la eficiencia a largo plazo
Adoptando estos gestos sencillos, optimizarás no solo la autonomía inmediata de tu móvil, sino también la vida útil de su batería a largo plazo.
