Nuestros smartphones son potentes, pero sensibles al calor. En verano, es frecuente que los dispositivos se ralenticen, se apaguen o muestren avisos de sobrecalentamiento. A continuación te explicamos cómo proteger eficazmente tu móvil frente a la subida de las temperaturas.
Evita las exposiciones prolongadas al sol
Es fundamental no dejar el smartphone al sol. Sobre una mesa, una tumbona o dentro del coche, la temperatura sube rápidamente y pone en peligro los componentes internos.
Utiliza un soporte en las rejillas de ventilación del coche, sobre todo si usas el GPS. Y en vacaciones, coloca siempre tu smartphone a la sombra.
Vigila la temperatura de la batería
Una batería demasiado caliente se degrada más rápido. Teclea ##4636## para acceder a los datos técnicos de la batería. Una temperatura normal está entre 25 y 35 °C. Si la supera, apaga el teléfono inmediatamente.
El cargador utilizado desempeña un papel esencial. Un modelo no adecuado puede provocar un sobrecalentamiento. Da siempre prioridad a los accesorios originales.
Gestiona la actividad de tu smartphone
Las aplicaciones activas en segundo plano y los juegos exigen mucho al procesador. En épocas de calor, limita su uso y ciérralos por completo después de utilizarlos.
Desactiva las funciones innecesarias (Bluetooth, NFC, GPS) para evitar actividades en segundo plano que generan calor.
Favorece la ventilación
Una funda integral puede impedir la disipación del calor. Para dejar que el smartphone “respire”, retira la funda cuando esté muy exigido.
Pequeño truco: si tu smartphone es resistente al agua, un enjuague rápido bajo agua fresca puede reducir su temperatura (siempre que sea, por supuesto, IP67/68).
