Muchos de nosotros tenemos la costumbre de beber algo delante del PC mientras trabajamos. Y, en un pequeño momento de distracción, el líquido se derrama sobre el teclado. Un accidente así puede ser fatal para este equipo. ¿Qué hacer si te ocurre? Nuestros consejos.
Desconecta el PC y retira la batería
Sin dudar ni un segundo, desconecta el ordenador si está enchufado a la red. Después, retira la batería inmediatamente. Si la batería no es extraíble, tendrás que abrir el ordenador. Este reflejo te permitirá proteger los componentes importantes de tu ordenador.
Dale la vuelta al PC
Da la vuelta con cuidado a tu PC (teclado hacia abajo) para eliminar la mayor cantidad posible de líquido. ¡Atención! Evita agitarlo o golpearlo. Si se trata del teclado de un ordenador de sobremesa, da la vuelta solo al teclado. Este paso sigue siendo importante incluso si sale poco líquido del equipo.
Si ya has tenido ocasión de abrir un PC portátil, o si crees que puedes hacerlo, continúa con la operación. Si no, pide ayuda a un servicio de reparación. Puedes aprovechar la presencia del técnico para detectar y reparar otras pequeñas averías de tu PC.
Abre y desmonta el PC, luego seca los componentes
Abrir el PC es imprescindible para quitar las piezas que hayan podido verse afectadas por el líquido. Desconéctalas y retíralas. Empieza por los elementos más sensibles como el SSD, la tarjeta gráfica, etc.
Seca cada componente con ayuda de un paño suave y absorbente. Evita los tejidos ásperos que podrían dañar los componentes de tu PC. Puedes utilizar un secador de pelo. Acuérdate de poner este aparato en la opción «frío» o a la temperatura mínima y a una velocidad baja. No acerques demasiado el chorro de aire del secador a los componentes. Si el líquido es pegajoso, humedece ligeramente el paño con un poco de agua.
Deja secar y vuelve a montar
Una vez que todo esté bien secado, deja el equipo al aire libre durante algunas horas. Lo ideal es colocarlo todo sobre una mesa bien despejada y limpia. Acuérdate de guardar bien todos los tornillos. Cuando todo esté completamente seco, vuelve a montar el equipo, ciérralo y, a continuación, enciéndelo.
Si todo funciona bien, te has librado. Si el aparato funciona mal o no funciona en absoluto, llama a un técnico: es posible que algún componente importante esté dañado. La placa base es la que tiene más probabilidades de haberse estropeado. Si son las teclas las que ya no funcionan, puedes cambiar el teclado comprando una pieza de repuesto compatible.
