Inventado en 1963, el ratón es uno de los periféricos informáticos más antiguos. Su función es transmitir órdenes al ordenador. A día de hoy, este componente externo sigue utilizándose tanto en PC de sobremesa como en portátiles. Es cierto que sus funciones básicas han cambiado muy poco, pero su diseño y su ergonomía han evolucionado mucho.
Facilidad de uso, respuesta, comodidad, practicidad… distintos criterios pueden ayudarte a elegir el ratón más adecuado a tus necesidades.
¿Para qué uso: ofimática o juegos?
El objetivo general de cualquier usuario es encontrar el ratón que permita manejar el ordenador con precisión. Pero las expectativas dependen por completo del uso que vayas a darle al ordenador.
Ratón para gamers
En líneas generales, los videojuegos requieren un ratón que ofrezca:
- gran capacidad de respuesta,
- rapidez de ejecución,
- precisión extrema,
- alta sensibilidad.
El valor más importante a vigilar es el DPI (dot per inch o puntos por pulgada). Corresponde al número de puntos que detecta el sensor del ratón cuando se desplaza sobre una longitud de una pulgada. Un DPI elevado permite desplazar rápidamente el cursor por una zona muy amplia de la pantalla con poco movimiento de mano.
En cualquier caso, debes adaptar tus criterios de búsqueda en función del tipo de juego. Para los títulos con personajes que disponen de varias habilidades, conviene elegir un ratón con varios botones. Para los juegos de disparos tipo FPS, la precisión y la sensibilidad priman sobre el número de botones.
Ratón para tareas ofimáticas
Para el trabajo de ofimática y para la navegación por Internet, los usuarios no tienen una exigencia técnica concreta. Pero nada impide invertir en un ratón que pueda mejorar tu rendimiento en tus tareas.
Las cualidades que se esperan de un ratón para PC de oficina son:
- la ergonomía,
- la comodidad de uso,
- y la facilidad de uso.
Un detalle técnico poco útil para los gamers pero importante en los ratones de sobremesa es la rueda de desplazamiento. Esta debe ser fluida y sin tirones para poder deslizar con precisión las páginas web y las hojas de Excel.
Por norma general, elige un ratón cuya talla y diseño se adapten a la morfología de tu mano. Si eres zurdo, valora los ratones llamados «ambidiestros». Estos modelos son igual de ergonómicos para zurdos que para diestros. Los usuarios nómadas pueden priorizar un ratón más fino y de tamaño reducido, modelos que se puedan transportar fácilmente.
¿Qué tecnología: óptico o láser?
Dos opciones se te presentan a nivel tecnológico: un ratón con sensor óptico o con sensor láser.
Ratón con tecnología óptica
La tecnología óptica utiliza un LED que proyecta luz sobre una superficie (alfombrilla, mesa, mantel…). La superficie devuelve después la luz al sensor. A continuación, este calcula la trayectoria del ratón y ajusta el desplazamiento del cursor en la pantalla.
Ratón con tecnología láser
La tecnología láser utiliza un haz láser en lugar de luz LED.
El sensor láser permite obtener una trayectoria más precisa gracias a unas capturas mucho más nítidas. También es más rápido de respuesta que el modelo óptico.
Esta tecnología presenta algunos inconvenientes: su uso solo es óptimo sobre una superficie de cristal. De hecho, este tipo de dispositivo funciona mal sobre una superficie rugosa o polvorienta. Ten en cuenta también que levantar y volver a apoyar el ratón con frecuencia puede alterar su buen funcionamiento.
El ratón con sensor LED tiende a funcionar bien sobre todo tipo de superficies. Puedes levantarlo y recolocarlo tantas veces como quieras, sin que le afecte.
¿Ratón con cable o inalámbrico?
Existen dos grandes tipos de ratón: el ratón con cable y el ratón inalámbrico. El primer modelo se conecta al ordenador mediante un cable USB o un puerto PS/2. El segundo, en cambio, funciona a través de tecnología Bluetooth o radiofrecuencia.
Los jugadores suelen preferir un ratón con cable para evitar quedarse con un dispositivo que deje de funcionar en plena partida. De hecho, los ratones inalámbricos se alimentan con pilas desechables o baterías recargables, que pueden perder su autonomía en cualquier momento. Ten en cuenta además que los ratones inalámbricos son menos reactivos. Este tipo de accesorio también es más pesado y, por tanto, más difícil de manejar.
Si eres gamer y quieres usar un ratón inalámbrico, busca un modelo con mayor autonomía. Evita igualmente los ratones que funcionan por ondas de radio, ya que pueden interferir con el juego.
El ratón inalámbrico se recomienda más bien para el uso ofimático. Ocupa menos espacio y reduce la cantidad de cables sobre el escritorio. Este tipo de producto también resulta más fácil de transportar en la mochila del ordenador.
¿Dos botones o más de dos?
Hoy en día encontramos ratones equipados con botones adicionales y programables. Estos permiten acceder a funciones extra. Para los jugadores, este tipo de ratón puede utilizarse prácticamente igual que los mandos de juego. Algunos botones también sirven como atajos de teclado.
Los ratones con varios botones van acompañados de un software que hay que instalar en el PC. Este controlador permite asignar órdenes específicas a cada botón.
Posición de la mano en el ratón: fingertip, palm grip o claw grip?
La forma en que sujetas el ratón es muy importante cuando lo utilizas durante mucho tiempo. Tus movimientos pueden provocar tensiones musculares o articulares en distintas partes de la mano. Por supuesto, existen modelos que te permiten adoptar la posición que mejor se adapte a ti.
Fingertip: solo colocas la punta de los dedos sobre el ratón. Los dedos se encargan de todos los movimientos (clic de los botones y desplazamiento del dispositivo). Esta posición ofrece mayor rapidez de reacción, ya que puedes mover el ratón rápidamente en todas direcciones. Sin embargo, el fingertip puede resultar agotador cuando realizas movimientos rápidos amplios.
Claw Grip: los dedos se curvan sobre los botones y la palma apenas toca el cuerpo del ratón. Esta posición ofrece movimientos más precisos y un tacto más ligero. Pero si utilizas el ratón durante muchas horas seguidas, esta postura genera tensión en el antebrazo.
Palm Grip: apoyas completamente la palma de la mano sobre el ratón con los dedos estirados sobre los botones. Aquí es la palma de la mano la que mueve el ratón. Esta posición es la más cómoda.
