Cuando se tienen pocos conocimientos de hardware informático, comprar el primer PC portátil genera muchas dudas. ¿Cómo orientarse entre todos los modelos del mercado? ¿Qué criterios debo priorizar para elegir mi ordenador? ¿Mi presupuesto es suficiente para un equipo que cubra mis necesidades? Aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte.
Determina tus necesidades
Antes que nada, define para qué vas a usar tu futuro PC. Saber con qué fin te va a servir el equipo : trabajo, estudios, juegos… te permitirá invertir en el modelo adecuado.
En líneas generales, puedes elegir entre estas cinco variantes de ordenadores portátiles:
- PC portátil clásico : adecuado para estudiar, tareas ofimáticas, navegar por Internet, conectarte a redes sociales, almacenar y ver archivos multimedia.
- Ultrabook : es un PC portátil muy ligero y ultrafino. Su diseño ergonómico y poco voluminoso es perfecto para quienes necesitan desplazarse con sus herramientas de trabajo.
- PC Gamer : este ordenador está configurado especialmente para juegos. Su RAM, su potencia de cálculo y su rendimiento gráfico también son adecuados para quienes editan imágenes y vídeos.
- PC portátil táctil : su pantalla táctil permite al usuario acceder a las aplicaciones y a las distintas funciones con un simple toque. Este modelo puede ser adecuado para niños que empiezan en informática.
- PC portátil híbrido 2 en 1 : es un equipo a medio camino entre la tablet táctil y el PC portátil con teclado. Puede convenir a profesionales nómadas, estudiantes y a quienes usan su dispositivo para música y vídeo.
Identifica las características imprescindibles de un ordenador
Para comprar tu primer PC portátil, puedes basarte en las siguientes características para encontrar el que responda a tus expectativas.
Autonomía
Reunión improvisada en una cafetería, envío de un correo urgente en el hall de un aeropuerto, navegar por Internet en un tren… En estas situaciones, no siempre tendrás un enchufe a mano. Por eso necesitas un PC con buena autonomía. Incluso si te quedas en casa, los videojuegos y los programas pesados necesitan baterías potentes para evitar tener el ordenador enchufado todo el tiempo.
A la hora de elegir tu PC portátil, piensa en restar al menos un 20 % de la autonomía indicada en la ficha técnica. Por ejemplo, si la autonomía anunciada es de 12 horas, la autonomía real será de unas 9 horas. Ten en cuenta que si tu equipo puede funcionar 7 u 8 horas sin estar enchufado, ya está muy bien.
Pantalla
Una pantalla más grande ofrece un buen confort de uso y resulta muy agradable para el uso multimedia. En cambio, el PC es más pesado y más difícil de transportar. A la inversa, una pantalla más pequeña proporciona menos comodidad visual, pero el equipo es más fácil de llevar. Los modelos de PC actuales cuentan con pantallas de entre 13 pulgadas y 17 pulgadas. También están las pantallas borderless, que permiten obtener el mismo tamaño de pantalla con un ancho de ordenador reducido en unos 2 cm.
La resolución de la pantalla también es un criterio fundamental. Hoy en día es fácil encontrar pantallas Full HD, que ofrecen una gran nitidez. También puedes encontrar resoluciones superiores como Retina, QHD y 4 K.
Rendimiento
En primer lugar, fíjate en la RAM o memoria de acceso aleatorio del PC portátil. Una configuración de 4 Go de RAM es más que suficiente para usos estándar (procesador de textos, navegación web, etc.). Pero puedes optar por una RAM de 16 Go si piensas utilizar programas que consumen muchos recursos. Es la configuración recomendada para juegos online.
Después, echa un vistazo al procesador. Su potencia de cálculo se expresa en Gigahertz (GHz). Cuanto más alta sea, más potente será el ordenador. Un mayor número de núcleos también permite al equipo realizar varias tareas de forma simultánea.
Por último, también hay que prestar atención a las capacidades de almacenamiento del equipo. Lo mejor es optar por una capacidad igual o superior a 512 Mo.
Define tu presupuesto
Es evidente que un PC con funciones avanzadas y componentes de alto rendimiento cuesta mucho más caro. Pero ¿estás dispuesto a gastar más de 1 400 € solo para Facebook, YouTube, Excel y Word?
Con un presupuesto de entre 300 y 800 €, puedes conseguir un equipo con un rendimiento correcto. Incluso puedes comprar un PC con pantalla de 17 pulgadas y una RAM de 512 Go.
